GE Castro-SanMiguel. Departamento de Lengua Y Literatura Española (2º ciclo de ESO y Bachillerato)


miércoles, 17 de octubre de 2018

TIPOS DE CONECTORES

En lingüística, se denomina conector discursivo o conector del discurso1​ a una unidad lingüística que une partes de un texto y le da una relación lógica a las oraciones; la existencia de estos elementos es vital, para integrar las ideas de mejor manera y para hacer inteligible la información; estas palabras son conocidos también como conectores textuales , discursivos, marcadores u operadores del discurso. La noción se confunde a veces con la de nexo gramatical que se refiere únicamente a elementos puramente gramaticales. 

Un nexo es una palabra, morfema o partícula gramatical cuya función sintáctica es unir unas palabras, sintagmas u oraciones con otras. La noción de nexo es básicamente morfosintáctica, y no debe ser confundida con la noción semántico-discursiva de conector lingüístico. 




A continuación, haremos unas actividades para practicar el uso de mecanismos de cohesión textual, que sirve además para evitar repeticiones, y otras para ejercitarnos en el reconocimiento y uso de los conectores.



lunes, 15 de octubre de 2018

LA GENERACIÓN DEL 27

Con el término Generación del 27 se denomina a una constelación de escritores y poetas españoles del siglo XX que se dio a conocer en el panorama cultural alrededor de 1927,​ con motivo del homenaje a Luis de Góngora organizado en ese año por José María Romero Martínez en el Ateneo de Sevilla con motivo del tercer centenario de su muerte, en el que participaron muchos de sus miembros más conocidos, dentro de la "Edad de Plata" de la literatura española, época en que coincidieron en plena producción durante la Segunda República esta brillante promoción junto a otras dos no menos brillantes: Generación del 98 y Novecentismo.

Hay, por parte de los expertos, cierta polémica sobre si debe considerar o no como generación a este grupo de autores, puesto que según uno de sus miembros, Pedro Salinas, los integrantes del mismo no cumplen los criterios que Julius Petersen asigna al concepto historiográfico de "Generación" .

Es difícil ver un patrón tan claro en el heterogéneo grupo de autores que podrían encuadrarse en la denominada "Generación del 27". Si bien es cierto que el nacimiento de la mayoría se sitúa en un lapso que no rebasa los 15 años, no todos los autores nacidos entonces se han considerado miembros del grupo. La mayoría posee una sólida formación universitaria; pero no hubo un guía claro, aunque al principio se dejaran ayudar por Juan Ramón Jiménez, ni tampoco un lenguaje generacional, ya que, si bien todos ejercieron estéticas de la Vanguardia artística, no renunciaron a la tradición literaria culta del Siglo de Oro o la popular (neopopularismo); además atravesaron por distintas etapas, por más que una bastante común y muy definitoria fuese la surrealista.

Aunque se podría considerar "acontecimiento generacional" el acto de reivindicación en el Ateneo de Sevilla de la segunda época de Luis de Góngora, la llamada culterana, rechazada por la crítica literaria oficial, no se levantaron con firmeza contra generaciones anteriores, ni estas se hallaban en un estado de anquilosamiento; muy por el contrario constituyen una generación "cumulativa" que asume los logros de las anteriores, y todas estas generaciones del 98, del 14 y del 27, las que forman la llamada Edad de Plata de la literatura española, reaccionaban en el fondo contra una sola: la decimonónica, identificada con la falsía del turnismo de partidos y de la Restauración monárquica, contra las que se levantó también el Krausismo, la Institución Libre de Enseñanza y el Regeneracionismo, corrientes de las que se sienten herederos. En cuanto a si existieron relaciones personales entre ellos, las hubo, incluso de profunda amistad al menos entre los que residieron en la misma zona y frecuentaron lugares como la Residencia de Estudiantes, donde entraron en contacto con las vanguardias artísticas y científicas, y el Centro de Estudios Históricos, donde asimilaron las tradiciones culturales hispánicas, así como en las redacciones de revistas como La Gaceta Literaria, Cruz y Raya, Revista de Occidente, Litoral, Caballo Verde para la Poesía y Octubre entre otras, lo cual les hace tener una conciencia colectiva unida por experiencias comunes y propias definidas al cabo por la positiva de la República y las negativas de la Guerra Civil y los exilios exterior e interior.




 AUTORES REPRESENTATIVOS (ABAU): temas y etapas poéticas






lunes, 1 de octubre de 2018

TIPOS DE SUBORDINADAS CONDICIONALES



TIPOS DE CONDICIONALES


REALES O NECESARIAS: La condición puede cumplirse o no.

CONDICIONANTE: Presente.
CONDICIONADO: Futuro, imperativo, presente.

Ejemplos: 
Si trabajas duro, lo conseguirás.

Si te llama Juan, avísame cuanto antes.

Si haces eso, no me fiaré más de ti.

Si llega a tiempo, terminamos el trabajo.

POSIBLES O HIPOTÉTICAS: La condición es teóricamente posible, pero improbable.

CONDICIONANTE: Imperfecto de subjuntivo. Presente.
CONDICIONADO: Condicional simple.

Ejemplos: 
Si estudiases más, aprobarías Matemáticas.

Si no consigues el préstamo, podrías pedirle el dinero a él.

Si me tocase la lotería haría un viaje por China.

IMPOSIBLES O IRREALES: La condición no puede realizarse por ser ya un hecho consumado.

CONDICIONANTE: Pluscuamperfecto de subjuntivo.
CONDICIONADO: Condicional simple o compuesto.

Ejemplos: 
Si hubieses estudiado más, habrías aprobado todo.

Si hubieses llamado antes, tendrías ya las entradas.

SUBORDINADAS CUSALES DEL ENUNICADO Y DE LA ENUNCIACIÓN

Resultado de imagen de causales de la enunciación 
La causalidad es, en esencia, la relación entre una causa y un efecto o consecuencia. 

En la bibliografía dedicada a la expresión de la causa es común distinguir entre dos grandes tipos de construcciones causales: las causales centrales, integradas o del enunciado (en que se expresa la denominada "causa real"); y las causales periféricas, extrapredicativas o de la enunciación.

Las subordinadas causales y finales del enunciado o internas expresan la causa, respectivamente la finalidad real de lo que se expresa en la oración principal. Van pospuestas a la oración principal y no se separan por coma. Las sub. finales del enunciado pueden ir antepuestas a la oración principal, situación en la que se separan por coma.
  • Has aprobado porque has estudiado.
  • Tienes que aprender para aprobar.
Las subordinadas causales y finales de la enunciación o externas no expresan la causa, respectivamente la finalidad real de lo que se expresa en la oración principal, sino que dependen de un verbo de decir (decir, afirmar, etc.) que se sobrentiende y que se refiere al motivo que tiene el que habla para afirmar eso. Estas subordinadas se separan siempre por coma de la oración principal. No contestan a las preguntas ¿por qué? y ¿para qué? sino ¿por qué lo digo? y ¿para qué lo digo?
  • Has suspendido el examen, (lo digo) porque solo has frecuentado la facultad (no has estudiado).
  • Desde hoy en adelante tienes que aprender, (lo digo) para que te quede claro.